Carlos Cabezón

Ejecución Estratégica

Para CEOs y comités de dirección

La decisión está tomada. Ahora hay que hacerla.

El comité ya sabe qué quiere cambiar.

El problema es que pasan las semanas y la organización no termina de llevarlo a la práctica.

En Ejecución Estratégica entro en el trabajo, me implico con el equipo y ayudo a llevar adelante el cambio hasta que puede funcionar sin mí.

Para compañías que saben qué tienen que hacer, pero necesitan capacidad adicional para conseguir que ocurra mientras el negocio sigue funcionando.

Participo en la ejecución · Trabajo con tu equipo · Sin delegar el proyecto en terceros

El problema

Decidir algo no significa que vaya a ocurrir

  1. El comité aprueba un cambio.
  2. Se explica.
  3. Se asignan responsables.
  4. Y la actividad diaria vuelve a ocuparlo todo.

Tres meses después

la decisión sigue existiendo, pero la realidad se parece demasiado a la de antes.

No siempre es falta de voluntad.

Ejecutar un cambio mientras el negocio sigue funcionando es difícil.

  • Las personas que tienen que hacerlo ya tienen un trabajo.
  • Aparecen problemas que no estaban previstos.
  • Dos áreas entienden de manera distinta lo que se decidió.
  • Una responsabilidad que parecía clara resulta no estarlo tanto.
  • Lo urgente vuelve a desplazar lo importante.
  • Y el CEO acaba entrando una y otra vez para conseguir que el proyecto avance.

Si esto se prolonga, la organización empieza a acostumbrarse a trabajar alrededor de una decisión que nunca terminó de ponerse en práctica.

Cuando el seguimiento ya no es suficiente

Alguien tiene que hacerse cargo de que avance

Hay un momento en el que otra reunión de seguimiento aporta poco.

La decisión ya está tomada. Ahora hay que trabajar sobre lo que está impidiendo llevarla a la práctica.

  • A veces habrá que ordenar prioridades.
  • Otras, aclarar quién hace qué.
  • Habrá que sentar a dos áreas que están trabajando de forma distinta.
  • Cambiar una forma de trabajar que sobre el papel parecía buena.
  • Resolver un problema que nadie había previsto.
  • O reconocer que una parte del planteamiento inicial necesita corregirse.

Eso no se resuelve enviando un informe.

En Ejecución Estratégica entro en ese trabajo. Lo hago con las personas que tienen que conseguir que el cambio funcione.

Cómo funciona

Entro, trabajo con el equipo y después salgo

Hay dos formas de trabajar, dependiendo del problema.

01Programa de 90 días

Para un cambio concreto que puede abordarse con un principio y un final definidos. El trabajo se organiza en tres bloques de treinta días. Hay una sesión semanal y entregables concretos durante el proceso.

01

Días 1 a 30

En los primeros treinta días se empieza a poner en marcha lo decidido y aparecen los primeros problemas reales.

02

Días 31 a 60

Los siguientes treinta sirven para trabajar sobre ellos, ajustar lo necesario y conseguir que la nueva forma de funcionar empiece a asentarse.

03

Días 61 a 90

El último bloque se centra en que el equipo pueda mantener lo que se ha puesto en marcha sin depender de mí.

Día 90 · revisión del alcance

Sesión semanal

Los 90 días son el punto de partida. Al final revisamos juntos el alcance: si el cambio ya funciona, salgo; si hace falta más, lo replanteamos.

02Dirección fraccional

Hay situaciones que necesitan otra dedicación.

En esos casos puedo asumir temporalmente la dirección de un área y participar en el comité de dirección.

Aquí mi papel cambia. Durante un tiempo formo parte de la dirección y asumo responsabilidad directa sobre el trabajo que se haya acordado.

La dedicación se pacta según el caso: en unos ha sido una presencia repartida a lo largo de la semana; en otros, varias mañanas a la semana.

La duración depende del problema. Y la salida forma parte del planteamiento desde el principio.

En qué situaciones puedo entrar

Cuando sabes qué quieres cambiar, pero no está ocurriendo

Ejecución Estratégica no está pensada para cualquier proyecto pendiente. Tiene sentido cuando existe una decisión de dirección y llevarla a la práctica está resultando más difícil de lo previsto.

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Por qué yo

Porque he tenido que conseguir que las cosas ocurran

En este servicio esa experiencia importa por una razón muy concreta. No solo he tenido que tomar decisiones. He tenido que conseguir que otras personas las entiendan, las conviertan en trabajo y las lleven a la práctica mientras el negocio sigue funcionando. Y he vivido también la otra parte.

Trayectoria
Llevo treinta años trabajando con empresas y equipos directivos. He dirigido negocios en consultoría, tecnología y servicios profesionales, con cuentas de resultados de hasta 70 millones de euros y equipos de hasta 300 personas en seis países.
Sectores
También he trabajado con compañías de ingeniería, construcción, infraestructuras, energía, defensa e industria.
Dirección fraccional
Y he sido director fraccional en dos compañías tecnológicas: en una, dirigiendo un área desde el comité de dirección; en la otra, como CEO fraccional de una startup que quería llevar su producto a nuevos clientes y países.
  1. Cuando el plan no funciona como estaba previsto.
  2. Cuando una responsabilidad no estaba tan clara como parecía.
  3. Cuando dos áreas necesitan cosas distintas.
  4. Cuando alguien tiene que decidir si mantener el plan o cambiarlo.

Eso es lo que traigo cuando entro en la ejecución.

Qué contratas

Capacidad para conseguir que el cambio avance

Las reuniones forman parte del trabajo, pero no son el trabajo. La ejecución estratégica consiste en hacer que una decisión ya existente empiece a funcionar dentro de la organización.

01

Convertir una decisión de dirección en acciones, en responsables y en una forma concreta de trabajar.

Un caso real

Cuando incorporar más recursos no resuelve el problema

Sector
Tecnología
Modalidad
Dirección fraccional
Presencia
Parte de la semana, en el comité de dirección
Resultado
42 % más de capacidad
Salida
La compañía se vendió

Una compañía tecnológica en crecimiento tenía cinco áreas de negocio que dependían del trabajo de un mismo equipo de dos personas.

La primera conclusión parecía lógica: hacía falta ampliar el equipo y añadir una herramienta.

Pero cuando miré cómo funcionaba el trabajo en el día a día, surgió otra cuestión. Cada área trabajaba por su cuenta. Las peticiones llegaban de distintas formas, con prioridades diversas y sin un criterio común para decidir qué hacer primero. El equipo dedicaba parte de su capacidad a ordenar el trabajo antes de poder hacerlo.

Por eso no empezamos incorporando más recursos. Primero trabajamos la forma de funcionar:

  1. 01Unificar la entrada de peticiones.
  2. 02Sentar periódicamente a las áreas implicadas.
  3. 03Acordar cómo se establecen las prioridades.
  4. 04Comprobar qué cambiaba al ponerlo en marcha.
  5. 05Y corregir lo que no funcionaba.

Solo después volvimos a preguntarnos si seguían faltando recursos o herramientas. La compañía siguió creciendo hasta atraer a un comprador y se vendió. Ahí terminó mi trabajo.

Ahí está la diferencia de este servicio. No entrego una recomendación para que el equipo averigüe después cómo llevarla a la práctica.

Entro en el trabajo, participo en los cambios y ayudo a resolver los problemas que surgen al implementarlos. El objetivo es que llegue un momento en el que mi presencia deje de ser necesaria.

Cuándo tiene sentido actuar

Si ya está decidido, no conviene dejar que se enfríe

Cuando una decisión importante no se ejecuta, al principio todo el mundo sabe que hay algo pendiente. Después empiezan las excepciones.

Con el tiempo, la organización puede terminar acostumbrándose a una decisión que nunca llegó a implantarse del todo. Si ya has decidido qué quieres cambiar, conviene trabajar sobre la ejecución antes de que la forma anterior de hacer las cosas vuelva a imponerse.

  1. Una parte se aplaza.
  2. Otra se hace como antes porque es más rápido.
  3. Una responsabilidad vuelve temporalmente a quien la tenía.
  4. El CEO interviene porque hay que resolver algo urgente.
  5. Y lo temporal empieza a durar.

Para quién no es

Cuándo no tiene sentido que entre

Aún no has decidido qué hacer

Mejor: Decisión Ejecutiva

Quieres discutir las decisiones, no que las ejecute contigo

Mejor: Contraste Ejecutivo

Buscas a alguien que haga el trabajo en lugar de tu equipo

Trabajo con tu equipo, no en su lugar.

Quieres una presencia sin fecha de salida

La salida forma parte del planteamiento desde el principio.

La propuesta

Dos formas de plantear el trabajo

01Programa de 90 días

Para qué
Un cambio concreto, con principio y final
Ritmo
Sesión semanal y entregables
Mi papel
Participo directamente en la ejecución
Duración
90 días como punto de partida
Salida
Cuando el equipo puede continuar sin mí

02Dirección fraccional

Para qué
Situaciones que necesitan otra dedicación
Ritmo
Presencia pactada, dentro de la organización
Mi papel
Dirijo temporalmente un área y entro en el comité
Duración
La que pida el problema
Salida
Cuando lo que vine a resolver sigue sin mí

No publico una tarifa. La establezco después de entender el problema, el alcance y el nivel de implicación necesario. En ambos casos trabajo directamente con la organización.

El primer paso no es contratar un programa. Es entender qué está pasando.

El diagnóstico tarda entre cinco y diez minutos y genera un informe preliminar en pantalla. Después tenemos una conversación de 30 minutos, en la que se puede ver qué está frenando la ejecución y qué tipo de ayuda necesita realmente la compañía. Puede que haga falta que entre durante 90 días, que el problema necesite dirección fraccional, o que Ejecución Estratégica no sea la respuesta. Eso se habla antes de plantear una propuesta.

Empezar por el diagnóstico

Diagnóstico e informe preliminar gratuitos · Conversación inicial sin coste · Trabajo directo conmigo

Preguntas frecuentes

Si todavía estás intentando decidir qué hacer, probablemente no sea el servicio adecuado. Tiene sentido cuando la decisión está tomada y el problema está en conseguir que se lleve a la práctica.

Decisión Ejecutiva se basa en una decisión que lleva tiempo en proceso. El objetivo es cerrarla y salir con las primeras acciones claras. Ejecución Estratégica empieza cuando ya sabes qué quieres hacer y necesitas ayuda para lograr que ocurra.

En Contraste Ejecutivo, tú diriges el trabajo y me utilizas para discutir las decisiones que van surgiendo. En Ejecución Estratégica participo directamente en el trabajo y en lograr que avance.

No. Trabajo con las personas que deben ejecutar el cambio. Si al terminar el proyecto el equipo depende de mí para seguir funcionando, el proyecto no está terminado.

Los 90 días son un punto de partida. Al final revisamos el alcance: se puede ampliar, o plantear una dirección fraccional si la situación requiere otra presencia. La modalidad se decide después de entender el caso.

En la modalidad de dirección fraccional, sí.

Cuando se alcanza el objetivo acordado y el equipo está en condiciones de continuar.

No hay una tarifa estándar. Primero necesito entender qué quieres poner en marcha, qué está impidiendo hacerlo y qué grado de implicación requiere el proyecto. Después planteo la propuesta.

Ejecución Estratégica

Si ya sabes qué hacer, toca conseguir que ocurra

El objetivo es entrar, hacer mi trabajo y dejar de hacer falta.

Si la decisión está tomada pero llevarla a la práctica está costando más de lo previsto, empieza por identificar dónde se está frenando. Haz el diagnóstico y revisa el resultado conmigo. A partir de esa conversación veremos qué necesita realmente el problema y si tiene sentido que participe en la ejecución.