Un caso · integración de dos centros tecnológicos
Un centro lento y caro. Y ni una sola persona sobraba.
Un grupo multinacional de servicios tenía dos centros tecnológicos, uno en Madrid con cerca de 180 personas y otro en Lyon con unas 120. El de Lyon era lento y caro, tanto que la inversión en nuevos proyectos estaba congelada esperando a ver si levantaba. Dentro parecía evidente que faltaba capacidad. Lo que ocurría era otra cosa: los dos centros se habían montado por separado, reportaban distinto, estimaban distinto y medían distinto, y nadie podía comparar nada. Lo que había que cambiar era el modelo de gestión y el criterio con el que se decidía.
- Costes de proyecto
- −25%
- Despidos y sustituciones por perfiles más baratos
- Cero
- Inversión en proyectos, congelada hasta entonces
- Reactivada
- Capacidad liberada absorbida por el otro centro
- Sin crecer en plantilla
Al final no salió nadie y no entró nadie. Lo que cambió fue que los dos centros empezaron a medirse con la misma vara.